David Montalvo
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Resumen

“No preguntes qué no te ha dado la vida, pregúntate qué le has dado tú a ella.”

Contenido

“No preguntes qué no te ha dado la vida, pregúntate qué le has dado tú a ella.”

“El mundo necesita líderes”. Frase típica con la que nos hemos topado, más que una vez en nuestra vida. ¿Cuántas veces nos hemos puesto a reflexionar y la hemos puesto en práctica?.

Jóvenes, hoy en día atravesamos un cambio de siglo. Que bien o mal, es en el que nos tocó, que por gracia de Dios, hemos sido elegidos de manera única y personal, para vivir en este día, a esta hora, con estos minutos, precisamente, los que tiene tu reloj, en estos momentos.

Atravesamos el umbral de una nueva esperanza, atravesamos las barreras de la mediocridad, de la flojera, del pesimismo, del odio y del rencor. Simplemente, somos “actores” importantísimos en esta obra maravillosa, llamada vida. Sin nosotros, simplemente, el mundo no sería el mismo. La vida no sería igual para muchos seres humanos, pero sobre todo, la transformación de la historia, la transformación del mundo, no se podría completar sin nuestra colaboración; sin millones de corazones, de mentes, y de manos juveniles, dispuestas a darlo todo, por los demás.

Hace mucho tiempo, en una conferencia, tuve la oportunidad de hacerle una pregunta a los jóvenes con los que me encontraba. Tardaron unos cuantos minutos en responder. Esta misma pregunta es la que quiero hacerles a ustedes, en este espacio, “de joven a joven”, mi pregunta era:

<>b>¿Qué es lo más importante que has hecho en tu vida?

Algunos respondían que terminar la preparatoria, otros que conseguir una beca de estudio, algunos otros que tocar un instrumento musical, otros que poder unir a sus papás, etc.

Respuestas y más respuestas. Tu en estos momentos, tienes la mejor respuesta. Realmente, ¿has hecho algo importante en tu vida?. Sí, has sido bueno, sí, has cumplido con ciertas reglas, sí, no has sido un criminal.

Pero, mi pregunta va más allá que todo eso. ¿Has dejado una huella imborrable en el corazón de las personas? ¿Te has decidido valientemente, hoy por hoy, sin recovecos, a dejarte a ti mismo, y lanzarte para transformar, antes que el mundo, a tus amigos?, ¿a tu familia? ¿a tus seres queridos?. Piénsalo. Puede ser una pregunta sencilla, pero con respuestas que tal vez te pueden cambiar tu vida.

Es muy fácil quejarnos de la situación del mundo. Es muy sencillo criticar y criticar, hasta que se nos cansen las palabras, es muy fácil hablar de nuestros “malos” gobernantes o de ciertas personas que cometen errores. Pero te has dado cuenta, en realidad, ¿qué pasa con tu vida?. Como dije al principio, “el mundo necesita líderes”, pero líderes, no nada más económicos, no sólo sociales, sino también, líderes humanos, líderes espirituales, líderes que toquen hasta el corazón más frío y lo hagan arder en amor, en libertad, en generosidad.

Es fácil criticar el mundo, pero es difícil actuar. Es duro jóvenes, cuando tenemos una marea de gente que se pone a nuestra contra. Que no cree en nosotros los jóvenes. Que tristemente piensa que no tenemos los medios, que no tenemos la capacidad. Cuántas veces hemos demostrado lo contrario. Yo les aseguro que si me dan un grupo de jóvenes realmente comprometidos con Dios y con su mundo, pero realmente que den la vida, por ese ideal, con ellos, se puede cambiar el mundo. ¿Suena complicado verdad?.

Nadie dijo que iba a ser fácil la misión. La vida está hecha para valientes, para seres humanos que luchen, que se entreguen a toda costa. El mundo necesita de estos jóvenes, y sobre todo, de adultos que crean en nosotros. Pero primero hay que demostrarlo. Y que mejor que demostrarlo, que empezando con nosotros mismos. Piensa y reflexiona hoy, no mañana, porque hoy te necesita el mundo, hoy te necesitamos todos, ¿quién eres?, y ¿a dónde quieres llegar?, ¿qué has hecho?, y si realmente ha valido la pena.

Si no, no te preocupes, todavía hay tiempo. Pero el tiempo se agota, y entre más tiempo pase, el mundo tal vez esté muriendo, porque falta gente que con entusiasmo y que le diga sí a la vida, sí a la misión. Estoy seguro que eres una persona que trascenderá, porque te han dado las cualidades y sobre todo, eres del grupo de los valientes. No tengas miedo, tu lucha apenas comienza.