marbin antigua
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Autor: Yuniel Méndez Acosta
e-mail: marbin_ap@yahoo.es

LA ULTIMA NAVIDAD
Narrador: De tal manera Dios amo
A este mundo falaz
Que a Jesucristo envió
Para traer vida y paz.

Fueron los tiempos aquellos
De aflicción y de crueldad,
De luz solo un destello
Brillaba en la oscuridad.

Luchas de aquel imperio
Padecía la nación
Cual un ave en cautiverio
Sufría la oposición.

Romanos la dominaban
¿Cuál será la solución ?
Sin dudas necesitaban
Ayuda de su gran Dios.

Observemos además
Su canosa condición
Canosa por ser antigua
La mancha del corazón.

¿Sabes el tema que hablo?
Preguntas pueden llegar
No es un simple vocablo
Es un comején voraz.

Se trata pues del pecado
Cuya paga muerte es
Todo hombre es condenado
Por tal acto cometer.

No los pienso demorar
Veamos qué le ocurrió
Al atrevido Tomás
Quien al Señor despreció.

Sofía: ¿Qué te sucede Tomás?
Veo triste tu semblante
Sé que sediento estás
Cual cansado caminante.

Tomás: Nada me pasa mujer
Te repito nuevamente
Temo que al parecer
Hay visiones en tu mente.
Sofía: Piensas que ocultarás
La tristeza de tu alma
Así sólo lograrás
Que en ti mengüe la calma.

¿Acaso no te das cuenta
Que llegó el sufrimiento?
Cual gastada vestimenta
Que con dolor llevas dentro.

Tomás: Las ideas fantasiosas
Han inundado tu mente
Sofía: ¿Por qué tú a estas cosas
Las ignoras de repente?.

Tomás: No niego la realidad
Te lo puedo asegurar
Dije toda la verdad
¿Tú me podrás cuestionar?

Todo marcha viento en popa
Narrador: Dijo Tomás para sí
Tomás: Y más allá de mis ropas
Hay debilidad en mí.

Sofía: No pienses que cabizbajo
La tormenta cesará
Tus cargas y tu trabajo
Al señor las llevarás.

Un caudal de temores
Posee el hombre sin Dios
Su alma ya sin colores
No marcha de Dios en pos.

Tomás: No vengas pues a decirme
Que tu Dios está conmigo
¿Aún tratas de convencerme
Que Dios quiere ser mi amigo?.

Sofía: Puedo ver que no comprendes
Aunque incierto parezca
Si bien tú no lo entiendes
Dios nos ofrece agua fresca.

(Llega Eliu con un mensaje de alegría reflejado en su rostro)
Eliu: Buenos días a vosotros
Es un placer saludarles
Tristeza hay en sus rostros
Buenas nuevas voy a darles.
Tomás: ¿De qué hablas Eliu?
¿Qué pasó allá en Belén
Que por lo visto también
Muy feliz te hallas tú?

Eliu: Algo tremendo pasó
Un gran acontecimiento
En un establo nació
El Señor del firmamento.

Sofía: Perdóname que te pida
Que calles ahí tu voz
No es justo que maldigas
Al Rey de la creación.

¿Cómo puedes afirmar
Que Dios ha nacido hoy?
Tú me vas a disculpar
Mas ignorante no soy.

Eliu: No pretendo blasfemar
Al Dios Todopoderoso
Solo les quiero anunciar
Que dios está con nosotros.

Jesús al mundo llegó
Jesús el Dios humanado
Humillarse prefirió
No buscó ser exaltado.

(En la aldea vecina...)
Sadrac: Ayer algunos pastores
Fueron a ver al Mesías
Aquel varón de dolores
Del cual habló Isaías.

Un elocuente escriba
Yo reconozco que soy
Recordaré mientras viva
La verdad del Salvador.

Otro profeta de Dios
Anunció la salvación
Sabemos que no mintió
Jesús es la solución.

Asaf: Bendecimos hoy a Dios
En El no hay avaricia
A Cristo no escatimó
Brilla el Sol de justicia.
Caleb: Herodes no está feliz
Con esta grande noticia
Exhala por su nariz
Monóxido de codicia.

Los romanos ya confrontan
Con ímpetu a Israel
Veloces al Niño buscan
El es verdadero Rey.

Asaf: María y José cuidan
Con Dios y los animales
Al niño que con su vida
Vencerá temor y males.

(Sofía barre la casa, la preocupación por su esposo afecta sus pensamientos)
Sofía: No vaciles en creer
La verdad que has oído
Pues hoy te puedes perder
Angustiado y afligido.

Eliu: Tu esposa tiene razón
Veo que sigues ahogado
Y en tu herido corazón
El pecado ha reinado.

Tomás: ¿Es que aún no comprenden?
¿Mis palabras no son claras?
Si su ira me reprende
Luego El me desampara.

Ocultado en mi ser
Hay cosas que si les cuento
No se podrá contener
Vuestro real aislamiento.

Sofía: Dinos qué tema es ese
Del cual te hallas hablando
Oiremos aunque nos pese
Cuenta qué está pasando.

Tomás: ¿De veras quieren saber?
No sé si deba contarlo
Sofía: Si queremos conocer
No vamos a publicarlo.
(Se detiene de barrer).
Eliu: Dios tendrá misericordia
Pronto créele y verás
Que la senda de discordias
En tu alma cesará.
Tomás: ¡No, no, no, no, no!
Ahora mismo me voy (Se levanta y huye)
Narrador: ¿Le seguirán estos dos?
¿Podrán encontrarlo hoy?

(Asaf se desplaza por la hierba, se rasca la barbilla y comenta)
Asaf: Nuestras ovejas cuidamos
En esta tranquila noche
Y también nos alegramos
Por la paz que se respira.

Sadrac: Al ver el actual paisaje
Viene rápido a mi mente
Aquel glorioso mensaje
Del Señor Omnipotente.

El señor es mi Pastor
Nada pues me faltará
El me cuida de temor
Mi alma confortará.

En sitio de verdes pastos
El me hace descansar
A Dios elevo mi canto
Porque me ha de guiar.

Aunque por valle de muerte
Con densa oscuridad
Camine sin poder verte
Conmigo sé que estarás.

Asaf: Noto que has gustado
De la Palabra de Dios
No todos han aceptado
Al Mesías que llegó.

Caleb: Es verdad lo que has dicho
Romanos y aún judíos
Se ven como simples bichos
Ante corrientes de ríos.

Asaf: ¿Cómo es que sabes tanto
Acerca de la ciudad (Tomás entra en escena y se postra en la hierba)
Tomás: ¡Estoy en grande quebranto
Me inunda la tempestad! (Llora)

Asaf: ¿Qué sucede con tu vida
Que manifiestas llorando?
Como gorrión sin salida
Vuestra alma está gritando
Tomás: Oí sus conversaciones
Acerca del Gran Pastor
Que sacia los corazones
Del que padece dolor.

Asaf: De veras te ves molido
Por gigante sufrimiento
A Jesús no has conocido
Y este es el momento.

(Se levantan y se van)
(Sofía y Eliu caminan en busca de Tomás)
Sofía: ¿Dónde se habrá metido?
Escapa a nuestra vista
Eliu: Quizás esté escondido
Tal vez está sin salida.

En un caso como este
Donde hay mucha presión
Es normal que se le reste
La paz en gran proporción

Sofía: ¿Qué le pudiera pasar
Si sus malos sentimientos
Comenzaran a dañar
Su in estable pensamiento?.

Eliu: Solo nos queda esperar
Y esperar en nuestro Dios
Es quien nos puede llevar
Y conducirnos con su voz.

(En el viaje al establo de Belén...)
Asaf: ¡Triste historia nos cuentas!
Matar a ese muchacho
Ha mostrado que a tientas
Viviste en el rechazo

No importa si tu familia
Te despreció
La venganza en vigilia
Explota fuerte y latente.

Sadrac: Dolor debe existir
En tu alma angustiada
El rencor hace morir
El frescor de la mirada.

Tomás: Sé que merezco la muerte
Por dar fin a esa vida
Sadrac: No temas jamás perderte
Dios sanará tus heridas

Caleb: Ya llegamos al establo
La puerta sigue abierta
Entremos sin más reparo
A este lugar de fiesta.
(Sofía y Eliu llegan)

Sofía: Tomás, Tomás
¿Y ahora harás? (se abrazan y la toma de la mano)
(Entran al establo. Tomás, impresionado, se postra ante el Mesías. María y José están sentados al lado)
Tomás: (Llorando) Desde hoy quiero seguir
La senda maravillosa
Que nunca pude vivir
Por andar en otras cosas

No importa ya mi pecado
Es real como actué
Yo he sido perdonado
Solo en Dios creeré.

Sofía: No sabes que he querido
Desde hace varios años
Que te hubieses decidido
A dar este bello paso

(Se levantan todos y cuando están saliendo...Arriban al lugar un par de soldados romanos)
Soldado 1: Deberás acompañarnos
No te niegues o por tanto
Nos veremos obligados
A provocarte gran llanto.

Sofía: ¿Puedes acaso decirme
Lo que está sucediendo
¿Eso querías contarme
Mas no pudiste hacerlo?

Tomás: Marcado por el rencor
Asesiné y destruí
Al no recibir amor
Amargura escogí.

No te preocupes por mi
Aunque del mundo me vaya
Se bien que seré feliz
En las eternas moradas. (Los guardias lo toman de las manos y se alejan)


Narrador: Esta fue para Tomás
La última navidad
Mas puede ser para ti
La gran oportunidad.

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