Verónica Domínguez García
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Resumen

Los líderes de jóvenes, como todos los demás cristianos, enfrentamos el pecado y somos suceptibles a él. Es inevitable que los demás noten en nuestras vidas las faltas que cometemos y que su reacción primera sea la crítica.

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Los líderes de jóvenes, como todos los demás cristianos, enfrentamos el pecado y somos suceptibles a él. Es inevitable que los demás noten en nuestras vidas las faltas que cometemos y que su reacción primera sea la crítica. Uno desearía en ese momento que todos nos mirarán con la misma gracia con la que Dios nos ha mirado, sentir su compresión y apoyo, sin embargo esto parece ser lo que menos ocurre. ¿Cómo podemos enfrentar la crítica?

La crítica produce una reacción inmediata: el rechazo. Algo que he tenido que aprender, y no de manera fácil, es tratar de crecer a través de las críticas. Una ocasión algunos líderes de la iglesia comentaron mi falta de compromiso y responsabilidad, al principio mi reacción fue molestarme y rechazar su opinión, pero luego reflexioné en que era lo que había despertado en ellos esa opinión de mí y llegué a reconocer que verdaderamente tenían algunos motivos.

Una oración en la Biblia que me ayuda es cuando David pide a Dios que lo libre de sus pecados que le son ocultos. Seguro que hay actitudes y acciones en nosotros que no notamos y que ni quisieramos ver, pero que pueden estar dañando a demás. Por eso es bueno contar con amigos o colegas, que nos ayuden a reconocer nuestras faltas, y como David, también pedírselo a Dios.

Ahora bien, es necesario admitir que en ocasiones, no es tanto la crítica en sí, sino la manera en que es expresada la crítica, lo que más nos lastima. Cuando no se trata directamente y nos llega a través de murmuraciones o chismes, cuando no va acompañada de amor o peor aún, cuando no está fundamentada. En estos casos, y aunque no es nada fácil, lo mejor es enfrentar la situación.

Para hacerlo lo primero es orar, pedir que Dios me ayude en esta situación. Segundo,
reconocer mis faltas para expresarlas abierta y honestamente. Tercero, hablar directamente con la o las personas involucradas, hacerles saber que estoy interesado en las razones por las cuales han expresado sus críticas y que estoy dispuesto a aceptarlas, pero que espero que éstas sean sinceras y expresadas con amor.

"...y con la medida que midan a otros, se les medirá a ustedes" Mateo 7:2b

"...si tu hermano tiene algo contra ti, deja tu ofrenda allí delante del altar. Ve primero y reconciliate con tu hermano; luego vuelve y presenta tu ofrenda" Mateo 5:23-24